Porque baja del agua a mi vientre zigzagueando.
Serpentea en la corriente desprendida por nuestros cuerpos,
y baja,
baja por primera vez, para revelar la emoción sudorosa
de un tímpano tembloroso en llanto, estremecedor,
pero zigzagueando siempre.
Y aletea,
se bate en una piel recubierta de terciopelo trigueño
para relucir con su frote, la oculta alpaca huracanada,
y fundirla,
siempre aleteando.
Agitándose siempre,
hasta que una hiedra desprendida de mi existencia,
con pespunte preciso, líe su cintura a mi piel,
sin soltarla jamás.
Y siempre estrujándolo,
hasta que se desprendan algunas de sus vértebras,
y quebrándose en el aire, él prosiga zigzagueándome,
batiéndose, quebrando al aire mismo
en una sinfonía hermosa,
apretada.
Ondulándome siempre
hasta que, la temperatura se torne insoportable,
los tabúes de la consciencia se ensombrezcan,
y quede contenida, en sinuoso éxtasis,
la libre sensación de amarse.
Él continuará aleteando y zigzagueando siempre,
hasta que finalmente consiga
la eclosión repentina
de mi ser.
*
26/07/2009
-Maga ondulándose en profundidades-
*
1 comentario:
mmmmm nada, nada cursi, señora. O mi cristal está empañado, o aquí la respiración se acelera, ondulando las notas de un erotismo bien trabajado.
Tu poesía a veces se multiplica, amiga mía, tal vez más de lo que pretendes. No te halago, ojo; solo es que no dejas de asombrame.
- Chandra suspendida en tu blog -
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