Dedicado especialmente a: Jojojo
"Ubi fumus, ibi ignis"
En el rincón dejó dormida la guitarra, la que al sacudir su sonido despertaba a aquella mujer melodiosa y espectral.
Él se juró olvidarla, prohibiendo a sus manos rasguearle notas a un amor, que simulaba ofrecerse escaso.
Y entre olvido y olvido, olvidó que todo juramento tiene en su contra la fuerza perversa de la noche:
¡Oh... noche!
Esa manipuladora
que siempre estimula
a mantener encendida la luz
de lo que se pretende olvidar.
Esa opresora de pupilas tenues, fue quien guió al viento nocturnal hasta la ventana, gobernando a las ráfagas para que se apoderaran, cada vez más, de la habitación…
¡Oh, ráfagas furiosas
manejadas por demontres lunares!
…han tumbado al suelo la guitarra, dejando vibrar sus cuerdas con las caricias demoníacas de los soplos… y la música…
¡Oh, consagrada maldición!
…hizo abrir el instinto de aquella mujer de humo habitante de la luna: una dama de cuerpo de nubes que, un instante antes de aterrizar, formaba el cortinado de la luz lunar.
Aquella Diosa, se asemejaba a un eclipse que se desvanecía gradualmente, mientras su imperio ahumado descendía escalones nacarados, que marcaban sus tacos de cristal…
¡Oh... nubosa diosa que lunea!
Parada frente a él,
te mostrabas insaciable
¡Oh, caballero preso de la Dea!
El ferviente embrujo de sus ojos
hizo que nuevamente la desearas…
Ella acostumbraba a hipnotizar el plato de su cena, para luego deglutirlo y disfrutar: ¡mmmm…! ¡serenidad diabólica!... esos vientres que marean cuando desean cubrirse de mariposas y volar…
¡Oh!
¡Como en tantas noches anteriores
lo había hecho
–así-
con él!
¡Oh!
Como tantas otras noches más
¡así lo hará!
- cada vez que él
pretenda olvidarla-
*
05/10/2009 -Maga Mala, mala, mala-
*
No hay comentarios:
Publicar un comentario